Slider[Style1]

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

+

+
+DISTOPÍAS

Distopías

+
+BRAND NEW SPAIN: ENTREVISTAS
+CIBERCRÓNICAS
+ISLAMOFOBIA

Islamofobia

+EXILIADOS
+MINORÍAS

Minorías

+XENOFOBIA

Xenofobia

+TOP 10
+CULTURAS

Culturas

+OPINIÓN
+ACTIVISMO

Activismo

+MIGRACIONES Y FRONTERAS

Migración y fronteras

+LA CAVERNA

La caverna

Slavc sigue en Lessinia (Italia). Allí conoció a Julieta y tuvo dos criaturas en 2013 tras emprender una épica migración de 2.000 kilómetros que le condujo desde su natal Eslovenia hasta Italia. En busca de una vida mejor, atravesó autovías, vadeó ríos, se zafó de los hombres armados que le acosaban y se alimentó de cuanto halló a su paso. Slavc es un lobo. Los biólogos que rastrearon su viaje creen que Slavc ha sido padre este año de un tercer cachorro.























Lobo euroasiático. Fotografía por Jan Nijendijk (CC BY-SA 3.0).

Barcelona | Luis Bastierra | Diásporas / Público
Conocemos la historia de Slavc gracias al collar electrónico que le colocaron varios biólogos de la Universidad de Liubliana. Los erráticos pasos del lobo fueron rastreados electrónicamente mediante GPS-GSM desde julio de 2011 hasta agosto de 2012 en el contexto de un proyecto científico conocido como SloWolf. Cuando existía la cobertura propicia, el radiotransmisor enviaba una señal cada tres horas con su ubicación precisa. Los científicos trataban también de desplazarse a aquellos lugares donde el animal permanecía varios días, para completar la información de esta migración lobuna que ha dejado estupefacto al mundo e incluso al propio biólogo que le colocó el collar, Hubert Potočnik.

Slavc nació dentro de una manada conocida como Slavnik, que es también el nombre de uno de los picos más altos de Eslovenia. La manada acostumbra a habitar una amplia zona que se extiende desde la italiana ciudad de Trieste, Eslovenia y Croacia. Potočnik le colocó el collar en julio de 2011. Cinco meses después, el animal todavía permanecía con su manada. Pero por algún motivo, quizá acuciado por su precariedad lobuna, Slavc decidió emigrar en diciembre de ese año y se encaminó, primero hacia el sur, y después hacia el norte. Diez días después, había alcanzado ya las proximidades de Klagenfurt, una ciudad situada en el sur de Austria, en el Land de Carintia.

Gracias a los datos remitidos por el radiotransmisor, Potočnik supo que el lobo había cruzado a nado el Drava, en un tramo en que el río tenía alrededor de 280 metros de anchura. En su camino Slavc halló también dos autovías valladas que cruzó por un paso elevado y un acueducto, respectivamente. Slavc solía moverse preferente, aunque no necesariamente, durante la noche.

En marzo de 2012, ya había llegado a Valpolicella, en la provincia de Verona (Italia). Hacía más de un siglo que nadie veía un lobo allí, así que su presencia, al igual que en Austria (donde no existen poblaciones estables de estos cánidos), no pasó inadvertida. A medida que Slavc proseguía su migración hacia la tierra prometida, otros biólogos austriacos e italianos comenzaron a colaborar también con la Universidad de Liubliana. El mayor de sus temores era que cayera abatido por los disparos de cazadores. Tan sólo en una ocasión atacó ganado doméstico.

Desde Valpolicella, Slavc partió de nuevo al norte de Italia, hasta instalarse en el parque natural regional de Lessinia. Gracias a los guardas del parque llegaron noticias a Liubliana de la presencia de dos lobos… Ya no había duda alguna: Slavc había hallado a su Julieta, y así fueron como llamaron a esta hembra. El collar dejó de transmitir en agosto de 2012, pero se da por hecho que este espalda mojada canino sigue todavía en Lessinia… donde ha dejado descendencia. Fueron dos los cachorros de los que fue papá en 2013 y según parece, este año podría haber nacido un tercero. Al término de su periplo migratorio, Slavc había recorrido alrededor de 2.000 kilómetros.

© Diásporas / Público 2014

«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Anterior
Entrada antigua

No hay comentarios :

Publica un comentario

Danos tu opinión.


Subir