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Los próceres más piadosos del neoconservadurismo espiritual deberían irse a vomitar tres veces. Primero fue la monja Teresa Forcades (Barcelona, 1966) y ahora es un lama budista, antisistema e igualmente catalán -Borja de Arquer- quien arremete contra la injusticia y la codicia de los “banksters” a través de una obra filosófica de orientación política. Ambos son los arietes más visibles de una espiritualidad 3.0 tan comprometida con la trastienda incorpórea del ser humano como con el sufrimiento tangible “que provoca este sistema ineficiente y perverso”. 


Borja de Arquer, en el porche de la casita donde realiza un retiro indefinido. El lugar se encuentra en el recinto del templo Dag Shang Kagyu (Huesca), en el Pirineo aragonés. Fotografía por 
Barcelona  Diásporas / Público 
“La devastadora actividad criminal de las multinacionales […] debería tipificarse en el código penal, al lado de los genocidios y los crímenes de lesa humanidad. […] A las empresas neoliberales les debemos, por ejemplo, la masiva emigración a las ciudades de la gente del campo y la condena a la miseria suburbial de los migrantes”, asegura el escritor budista Borja de Arquer. El lama Djinpa es catalán a todos los efectos, aunque nació en Donosti hace 77 años. Lo que sostiene en el ensayo aún inconcluso “La revolución biocultural” es que estamos presenciando la primera mutación consciente del ser humano. En su opinión, nos hallamos inmersos en un proceso de cambio social mediante el que es posible quebrar “la ignorancia etnocéntrica que justifica el egoísmo, la codicia, el engaño, la injusticia y la crueldad que devastan nuestro mundo”.

La llamada “revolución biocultural” (concepto que da título a su obra) es esencialmente la suma de los cambios personales de los distintos individuos. ¿Claro que en qué consiste dicha mutación? En el
 tránsito del mezquino individualismo racional a la solidaridad y el desapego. Este cambio al que el lama se refiere se encuentra, si no siempre inspirado, sí al menos respaldado por los preceptos budistas y su armónica visión de las relaciones humanas y la existencia. Para el budismo, la vida es sufrimiento y la principal fuente de sufrimiento es el deseo. Justamente por ello, el mejor modo de transcenderlo es aniquilarlo; aparcar las formas de vida sostenidas sobre el ansia materialista y plantarle cara a la desazón que provocan los anhelos. Carpe diem.

¿Y cuál es la transcendencia política de un planteamiento así? Lo que a la postre se describe es un cambio de abajo a arriba; una modificación individual de nuestras estructuras mentales que, en última instancia, cambiará también la sociedad y los preceptos sobre los que se sostienen nuestros ordenamientos políticos. Ni el cinismo ni la acumulación obscena de bienes tiene cabida en un mundo regido por ese modelo de relaciones que Borja de Arquer defiende.

“No nos interesa a donde apuntan los mercados, ni el crecimiento insostenible que justifica la explotación de los trabajadores, ni el producto nacional bruto en nombre del que se embrutece la vida de las personas”, asegura el lama Djinpa. “Lo que nos interesa, por encima de todo, es el capital de la felicidad”.

Desde mediados de agosto, Borja de Arquer se encuentra de retiro en el País Vasco, pero su residencia habitual está en el Pirineo, dentro del recinto boscoso de un templo budista del linaje shangpa situado en los aledaños de la población oscense de Graus. Retirado en una modesta casita, ha escrito su última obra filosófica de orientación política. “De la misma manera que se han de erradicar las causas de una enfermedad, han de ser erradicadas las causas de las guerras, las hambrunas, las deslocalizaciones masivas, y todo aquello que trastorna el equilibrio exterior e interior de las personas”, asegura. En su opinión, lo ocurrido en España es un ejemplo claro de la lógica brutal que inspira al neoliberalismo.

Al igual que otros autores de ascendiente budista, Borja de Arquer sostiene que buena parte de las perversiones de nuestra cultura son la consecuencia lógica del egocentrismo imperante. Considerando que este es la "némesis" de Buda, el "Darth Vader" del budismo, ¿qué mejor modo de combatir esa vertiente tecno-salvaje del ser humano que haciendo nuestras las nobles verdades del budismo?

“La primera opción que barajé para el subtítulo del libro era ‘el fin de la humanidad carnicera’. Pero después me sugirieron que lo reemplazara por algo más positivo y opté por el concepto del ‘ser sobreracional’" precisa. La obra del lama Djinpa ahonda en las diferencias existentes entre los seres racionales y estos nuevos individuos a los que él denomina “sobreracionales”. “Cuando uno descubre que el ‘yo’ es una ilusión y deja de idolatrarle, se libera de la confusión y se instala en un plano donde la felicidad es posible. El ser sobreracional transciende la codicia y abraza el altruismo. Si hay algo absolutamente opuesto al budismo, eso es el neoliberalismo y los gorilas afeitados que nos tienen sometidos. El mensaje de Buda es la solidaridad universal”.

No es la primera vez que un pensador budista trata de armonizar los preceptos de Buda con el deseo de transformación social. El propio Borja de Arquer –nacido en el seno de una familia de la alta burguesía catalana y educado en los preceptos del nacional-catolicismo- asegura que ha pasado su existencia entera “haciendo sin recursos la revolución”. “Lo que está sucediendo en España y en el mundo es simplemente intolerable. Asistimos a una dictadura en la que unos pocos imponen a la mayoría sus deseos y apetitos más espurios. ¿Pero sabe una cosa? En los frontispicios de todas las revoluciones debería esculpirse un lema que no todo el mundo acaba de entender: ‘El beneficio propio y el ajeno son inseparables’. El bien colectivo debería de primar sobre el privado. Tal y como dijo Sulak Sivaraksa, “existe una gran necesidad de cambio, y es hora de que la gente sea la prioridad. El único bien debería ser el bien común”.

Borja de Arquer tomó refugio en el budismo en 1977. Entre 1984 y 1988, completó el retiro tradicional shangpa-kagyu de tres años, tres meses y tres semanas en el monasterio normando de Vajradhara (nadie puede ser ordenado lama sin realizar el preceptivo retiro). Actualmente, imparte enseñanzas en diversos centros budistas y muy de tanto en tanto, interviene en programas de radio y televisión o en mesas redondas y seminarios. Sus sincréticos puntos de vista incorporan el humanismo de la izquierda progresista y las aspiraciones de armonía y equilibrio del budismo.

Desde octubre de 1998, de Arquer realiza retiro espiritual indefinido en la ermita Samten Tarchin Ling. Interrumpe sólo este retiro para dirigir cursos de meditación y prácticas espirituales. El original aún inconcluso de “La revolución biocultural” puede ser consultado a través de Internet y en su propia página de Facebook. Borja de Arquer es autor de varios libros más como "Introducción práctica al budismo" (2006) o “Guía para el viaje de la muerte" (2009).

© Diásporas / Público 2014

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9 comentarios :

  1. ¡Este si que es honorable. Creo que tendría que propugnarse para president de la Generalitat... ya está bien de sinvergüenzas, delincuentes, clanes mafiosos...!
    ¡Creo que Cataluña se merece un verdadero ser espiritual, generoso, ético y solidario de este tipo... un gran hallazgo, espero verle en el parlament!

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  2. Bien por el monje budista Borja. Mis felicitaciones...
    Ya es hora de que los budistas se impliquen de lleno en la renovación ideológico-espiritual de la humanidad, porque el egoísmo neoliberal, la codicia y la razón cínica, de una pequeña parte de la humanidad está destruyendo el planeta y causando un daño a la humanidad nunca antes llevado a cabo por nadie a lo largo de la historia...
    Otro libro muy recomendable sobre economía, desde la perspectiva budista:
    La Sabiduría de la Sostenibilidad de Sulak Sivaraksa
    http://www.edicionesdharma.com/libros-dharma/la-sabiduria-de-la-sostenibilidad-detail
    Enhorabuena monje De Arquer.

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  3. Llamar a un lama antisistema es una obviedad, además de dar paso a que otros entiendan que existen lamas prosistema, debemos tener cuidado con las etiquetas.

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  4. me ha gustado mucho el articulo y me ha gustado tambien mucho los puntos de vista del lama de arquer.... antisistema no es nada malo como suelen decir antistema es todo el que cree que este sistema causa daño a la mayoria de la gente.................. donde se puede leer mas del libro????????????

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  5. Todo muy bien hasta que supe que el lama es parte del rebaño de Facebook. Un lama en un retiro espiritual y conectado a Facebook. Qué desilusión.

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    Respuestas
    1. Borja de Arquer no gestiona nada que tenga que ver con Facebook ni con las redes sociales. Está de retiro. Son personas próximas a él las que le ayudan a difundir su trabajo mediante las redes sociales.

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    2. Hacen falta enseñantes como Borja Arquer en los centros educativos, desde el parvulario hasta la universidad. Daría lugar a una formación más completa en cuanto a profesionalida, ética y espiritualidad.

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  6. Sin olvidar a Teresa de Calcuta que llegó a reconocer que dios era un invento para idiotizar y robar a los pobres. La iglesia, todas las iglesias, trabajan en contra del pueblo y a favor de los ricos y poderosos, aunque sean asesinos como lo fue el franquismo.

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  7. no solo es necesaria la actitud en este momento. La palabra también; especialmente de esos personajes significados. (el silencio de los "artistas" es especialmente doloroso)

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