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Novios malayos y chinos ataviados como Goebbels durante el día de la boda; jovencitos tailandeses celebrando con el saludo hitleriano el triunfo de la selección alemana de fútbol; espaguetis taiwaneses promocionados con el nombre de “larga vida a Hitler” y camisetas japonesas con explícitos mensajes de apoyo a los carniceros alemanes. “Él estaba en lo cierto”, puede leerse bajo una foto del genocida germano impresa sobre una sudadera que se vendía sin complejos en una conocida tienda de Osaka. Lo inquietante del asunto es que este fetichismo no es una tendencia subterránea o un culto “superexclusivo” de algún grupúsculo de cabezas rapadas orientales. La imaginería nazi ha pasado a formar parte de la oferta más “mainstream” de la moda del Extremo Oriente. Hitler y su cohorte de asesinos son el principal "leit motiv" de un negocio lucrativo.



Establecimiento tailandés, inspirado por el "Kentucky Fried Chicken". El coronel Harland Sanders ha sido reemplazado por el Führer. 



Cadenas de establecimientos, empresas textiles, editoriales y distribuidoras están introduciendo en el mercado a escala industrial por todo Asia productos inspirados por los nazis.


Barcelona | Ferran Barber | Diásporas / Público

A los jóvenes asiáticos les parece tremendamente “guais” el llamado “hitler-chic” y a ciertas compañías de moda les conmueven más los beneficios que los escrúpulos históricos. El asesino de asesinos tiene más pegada entre los pijos de la India y el Extremo Oriente que Elvis o el Ché Guevara. Cadenas comerciales, empresas textiles, editoriales y distribuidoras están produciendo y vendiendo a escala industrial productos inspirados por los nazis.

La macabra trivialización del holocausto conecta esencialmente con tres cuestiones: la falta de conciencia de un sector de la industria, la ignorancia de los jóvenes y la distinta percepción que tienen los asiáticos sobre el legado nazi. En 2007, la cadena española Zara fue obligada a retirar miles de bolsos del mercado porque entre sus bordados se incluía una esvástica. Según explicó Inditex, los bolsos habían sido fabricados en Asia y la inclusión del símbolo tabú se debía a un problema cultural. ¿Qué clase de malentendido podía animar a una empresa de esa envergadura a incluir en un producto el símbolo por antonomasia de la perversión humana? En realidad, «esvástica» proviene del idioma sánscrito y en un sentido literal, significa "auspicioso". Para los hindúes, jainitas y budistas, simboliza la (buena) fortuna.

En tal caso, ¿es el llamado “nazi chic” asiático la consecuencia de una cadena de malentendidos? En absoluto. Tan cierto es que la cruz gamada evoca en los asiáticos sentimientos diferentes a los de los occidentales, como que las modas inspiradas por los nazis son los suficientemente explícitas como para no dejar lugar a ambigüedades. La compañía de Hong Kong Izzue lanzó hace once años una colección entera con la simbología de los genocidas, que distribuyó por todos sus comercios. Carecía por completo de una intencionalidad política y se limitaba a incorporar los fetiches del nazismo amparándose en una presunción inapelable: “El estilo nazi tiene gancho, luego nos dará dinero”. La decisión fue escandalosa, pero la moda se extendió y muchas otras compañías comenzaron a producir prendas semejantes. En un reportaje sobre el fenómeno incipiente publicado en 2000, la revista Time recogía un testimonio esclarecedor. “No los odio. No me gustan. Pero al menos vestían bien”, aseguraba un estudiante coreano de inglés al que Time entrevistó en un pub de Seul llamado Quinto Reich.

El pasado mes de julio, una foto de Instagram realizada por varios jovencitos de Bangkok se paseó triunfal por las redes del planeta. La instantánea mostraba a un puñado de adolescentes con bigotitos hitlerianos sonriendo a la cámara mientras alzaban el brazo al estilo nazi. “Enhorabuena a la selección alemana de fútbol”, escribieron en el pie de foto. Salvando el tiempo y la distancia, era más de lo mismo: pijitos ignorantes e incapaces de entrever el horror que evoca el recuerdo de los nazis. 

La fascinación que este asesino provoca en los asiáticos tiene que ver también con una revisión de su figura, de acuerdo a la cual destacan sus conquistas militares por encima de sus crímenes. Además, en la India o Japón, se percibe a los alemanes como los enemigos de sus enemigos. A falta de una memoria consistente y de una educación apropiada sobre la historia reciente del planeta, se pone más el acento en la vertiente de conquistadores de los nazis que en su condición de despiadados, cobardes y asesinos. En semejante contexto, no es de extrañar que muchos revistan a Hitler de las cualidades de los héroes clásicos o que lo comparen con Alejandro Magno.

Desde hace varios años, el “Mein Kampf” de Hitler viene repitiendo por sistema como una de las obras más vendidas en la India. Varias películas de Bollywood recrean las gestas del dictador en respuesta a las demandas del mercado. Por alguna razón, a los indios les fascina el patriotismo del austriaco y su sentido de la disciplina. A diferencia de los jóvenes, no es la elegancia lo que prima aquí, sino la asociación errónea de unos valores humanos más o menos aceptables con el legado nazi.

Eso no significa que muchos pijos de la India no se pierdan por la estética fascista. En algunos comercios del país es posible adquirir incluso la versión hitleriana de Ronald McDonald o los Teletubbies, combinaciones y objetos imposibles en todos los formatos, pero siempre desprovistos de prejuicios y de un mínimo respeto por la memoria de las víctimas.

Definitivamente, el nazismo se ha vuelto “pop” (y kitsch) en Asia y ha sido utilizado por la industria para obtener pingües beneficios. Desde Malasia a Hong Kong, de Tailandia a Japón, es posible ver su influjo incluso en el nombre de las ensaladas. Eso no significa en ningún caso que el nazismo, como ideología, se haya extendido en la misma proporción. Tan cierto es que los grupúsculos neonazis están cobrando fuerza en ciertos países asiáticos, como que este fenómeno es esencialmente una tendencia estética. 

Cuando se les pregunta, tanto los promotores del negocio como su clientela aducen desconocimiento: Hitler era un señor con bigotito chaplinesco que luchó contra los americanos. Por ignorante y ofensiva que resulte semejante revisión del Holocausto, está mucho más cerca de los verdaderos sucesos históricos que la del príncipe Harry de Inglaterra, protagonista, en 2005, de una de las idioteces más notorias de toda la historia de las monarquías europeas. “Elegí mal el disfraz”, dijo el también llamado “Harry el nazi” cuando se disculpaba ante la Prensa por asistir a una fiesta ataviado con la esvástica.

Por otro lado, el nazi-chic ni siquiera es una invención de los asiáticos. Las primeras manifestaciones de esta moda se produjeron en Londres durante los setenta de la mano del movimiento punk. A diferencia de los neonazis, los punk no simpatizaban con la ideología de los carniceros alemanes. Se servían de la imaginería y la parafernalia hitleriana con el único fin de provocar.




PASEN Y ÉCHENSE UN TRAGO EN LA CERVECERÍA COREANA "DDOLF DITLER"

“Estimados clientes: soy el dueño del bar de cócteles 'Adolfo Hitler'. Algunos extranjeros se han molestado conmigo por haber bautizado mi negocio de ese modo. Sólo quiero decir que les comprendo totalmente. Como saben, también Corea sufrió por culpa del Japón durante la Segunda Guerra Mundial, así que yo me sentiría del mismo modo si viajara al extranjero y me encontrara con un bar llamado Hirohito. Quiero aclarar que no soy nazi. El nombre surgió durante una reunión con el diseñador de interiores. Buscábamos algo vinculado a Alemania, impactante, fácil de recordar y sencillo de decorar y ni siquiera reparamos en las connotaciones históricas del personaje. Me siento avergonzado y quiero pedir una sincera disculpa por haber llamado Hitler al negocio”.

La nota aclaratoria, grotesca y surrealista, no es un 'fake' (falsificación). Fue redactada hace catorce años por el propietario del establecimiento surcoreano de la imagen superior a instancias de un cliente anglosajón horrorizado por lo visto. El señor Hong se había gastado el equivalente a 38.000 euros de la época en decorar su negocio con runas odales, “totenkopfs” y águilas del partido nacional-socialista sin tener la más remota idea del carácter ofensivo de sus 'memorabilia'. El nombre, Hitler, lucía en un neón de gran tamaño al lado de una esvástica y una imagen del Führer con el brazo alzado. Pretendía impactar y lo logró. Ningún occidental que transitase por la zona podía evitar mirar hacia el edificio del 7/11 sin sentir una mezcla de estupor y repulsión. La cascada de quejas fue antológica.

El señor Hong parecía sinceramente consternado por la “metedura de pata” y se comprometió a cambiar el nombre y a reemplazar la parafernalia nazi de su bar por algo menos ofensivo. “Por supuesto que sabía que Hitler fue un mal chico que hizo cosas feas, claro que en mi opinión, no fue muy diferente de Alejandro Magno o Gengis Khan. Todos ellos fueron conquistadores que mataron a gente, pero también 'grandes hombres' si atendemos a la notoriedad que alcanzaron tras su muerte”, explicó en su momento para justificar la elección. En otras palabras, lo que Hitler evocaba en la mente del propietario del bar homónimo eran gestas heroicas y fortaleza de carácter. La poderosa sombra que proyectaba el genocida le bastaba al señor Hong para echar tierra sobre sus víctimas.

Finalmente, el coreano colgó un cartel en la fachada para pedir disculpas. De no haber sido por la transcendencia de aquel acto, lo ocurrido hubiera provocado hilaridad. “Optamos por decorar nuestro bar con motivos hitlerianos porque buscábamos algo impactante. Esto no significa en ningún caso que apoyemos el nazismo”, podía leerse en la disculpa.

Algunos meses después, Hong reemplazó el nombre original por el de Ddolf Ditler. Estaba arrepentido, pero no lo suficiente para sustraerse al impulso de aprovechar diez letras. También mantuvo el “parteiadler” (águila nazi) del cartel de la izquierda y reemplazó la foto del tirano por un panzer. Más tarde, el negocio pasó a llamarse Caesar, una asociación mental perversa, si se piensa. Hoy de aquello ya no queda nada y el negocio es un karaoke.





© Diásporas / Público 2014

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28 comentarios :

  1. ¿Hemos parado a pensarlo al revés?
    ¿Cuánta iconografía asiática se usa en Europa simplemente porque es estéticamente guay?
    Esto es el mismo tema de siempre. La curiosidad mató al gato y la ignorancia mató al hombre.

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  2. Igual repugnancia causan simbolos como el asesino CHE Guevara y la Hoz y el Martillo... que los pijo-progres del mundo ondean sin pudor.

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    1. No mames tanto que le arrancarás la ubre a tu madre la vaca.

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    2. Que verdad mas grande, pero al comunismo se le perdona todo, Stalin, Lenin, Fidel, Ho Chi Min, Pol Pot,, Mao Tse Tung fueron asesinos "buenos"

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    3. Nah.. En realidad sólo te repugna el Che. Esto de los nazis es sólo tu máscara "políticamente correcta"...

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    4. Así va el mundo, por ignorantes paletos como tú. Tipos como tú son los que afirman sin parpadear que "es así como se asea el mundo, es como la menstruación de la Tierra" al referirse a los más de 200.000 muertos de Haití. Más allá de personajes siniestros como Stalin (que no eran comunistas sino oportunistas, mercenarios, políticos profesionales; que fueron pseudocomunistas como podían haber sido nazis si las circunstancias hubieran sido propicias), la realidad es que el comunismo es solidaridad, es la doctrina económica que pretende acabar con injusticias y pobrezas. Que haya cabrones que la usen a su antojo y conveniencia es inevitable, sólo hay que verte a ti. Pero claro, tú de solidaridad entenderás poco, te gusta un mundo donde las "celebrities" pasan por la alfombra roja con vestidos de 30.000$ mientras miles mueren por no tener vacunas de unos céntimos, o que mueran de hambre 40.000 personas al día mientras en occidente se tiran 1.300 millones de toneladas de comida. Eso sí es guay ¿a que sí, estólido?

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    5. Genial, si Stalin lo hace bien era comunista, y si no, no lo era. Viva el comunismo puesto que es intachable.

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  3. Esta moda ya se llevó por aquí. David Bowie, Joy Division, las hordas siniestras, etc. Todos ellos (y muchos más) rindieron culto a la estética y la moda nazi en algún momento. Y también conllevó varios malentendidos. El paso del tiempo hará que inexorablemente más y más gente enfoque la figura de Hitler de modo más frívolo.

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  4. Tanto asco da Hitler como lo dan Stalin, el Che y algún otro que vende camisetas...No sé por qué, los asesinos de izquierdas generan menos vergüenza. Debe ser la ignorancia, que es muy atrevida.

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    1. "Asesinos de izquierda" como el Che han asesinado a opresores de dictaduras fascistas para liberar a las clases bajas oprimidas, y los asesinos de derechas oprimen y matan a inocentes de las clases sociales más bajas. Gracias por señalar en qué lado se sitúa usted y mostrar su gran capacidad intelectual y conocimiento historiográfico.

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    2. O sea: el Che asesino bueno porque el mindundis lector de Publico así lo determinó.
      Vaya subnormal, Dios mío.

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    3. Qué gran argumento el insulto!!!! Nos has abrumado con tu enorme conocimiento. ¿Cuál es tu razonamiento para llegar a eso? me imagino algo así: "o sea", el che es muy malo porque me lo dijeron mis papis.

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    4. La ignorancia es muy atrevida pues se te olvidan asesinos de derechas como Obama, Netanyahu, Ariel Sharon, Bush padre, Bush hijo, Kissinger, Tony Blair o Aznar. Si, si, políticos cuyas acciones han causado miles y miles y miles de muertes. Así que menos lobos, caperucita

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  5. El mundo es libre todos podemos hacer.. Pensar o decir e incluso vestir como nos de la gana... El K vea más allá de Sto es un censurador reprimido y nada libre

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    1. la libertad de cada uno termina donde empieza la de los demás, e idolatrando al nazismo termina la libertad de muchos

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  6. Es normal que los Indios no comprendan que hay de malo en Hitler, que ha ellos no les hizo nada, cuando nosotros tenemos por ejemplo de democracia a un tio que exterminó a mas de 8 millones de Indios (entre ellos la mujer de Gandhi) solo durante la Segunda Guerra Mundial.

    O cuando tenemos como régimen modelo a los EEUU, que en Asia ha lanzado bombas atómicas, campañas masivas de bombardeo de terror, golpes de estado a mansalva, montó un genocidio en Vietnam, apoyó a los Jemeres Rojos en Camboya, y en general ha matado y masacrado mucho mas que los nazis.

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    1. Más razón que un santo tiene usted, vaya.

      El nazismo es una gran "miércoles", pero el supuesto heroismo de los EE.UU. durante la 2ª guerra mundial es igual de "miércoles"

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  7. La verdad es que es más que curioso. Entiendo que haya muchísima gente a la que le horrorice tal excentricidad. Pero leyendo detenidamente el artículo se desprende cláramente que no es un resurgir de la ultraderecha, sino de la estética asociada a ella. No me cabe la menor duda de que la inmensa mayoría de las personas que usan en Asia esa estética se ven repelidas por las atrocidades cometidas por el regimen nacionalsocialista. Como anécdota, vivo en Munich, y tengo desde hace unpos meses un colega indio, que en una conversación de borrachera me confesó que sentía cierto grado de admiración por Hitler. Y estoy hablando de la misma persona que es abierta y completamente pacifista. Sencillamente ellos tienen una visión completamente distinta a la nuestra. Él, como cita el artículo, admiraba la capacidad de despertar el patritismo y los valores que apelaban a la fuerza de voluntad y la (auto-)disciplina, además de la asociación estética entre la esvástica y su significado oriental (no muy distinto del de la cruz en occidente).

    Me pregunto si no es realmente algo que tal vez deba ocurrir. No sería maravilloso ver cómo los neonazis se quedan sin símbolos, cómo tailandeses, malayos, filipinos y chinos les roban lo más preciado de la propaganda nazi? Hitler debe de estar revolviéndose en su tumba! No olvidemos que el poder de la estética nazi no es algo nuevo: ya durante el III Reich muchísima gente se vió atraída hacia en movimiento nazi precisamente por su estética y su parafernalia. Me parece de justicia poética que lleguen unos pijos asiáticos, despojen de toda ideología y se paseen haciendo el imbécil. Al fin y al cabo los nacis les robaron primero a ellos uno de sus más preciados símbolos...

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  8. El coreano dijo "ni siquiera reparamos en las connotaciones históricas del personaje", para no tener ni idea de lo que hizo bien que conoce el saludo, el nombre de cesar, el águila y el panzer..... el que no quiere saber no tiene más que cerrar los ojos, como hicieron los nazis con el exterminio

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  9. Es una simple cuestión de difusión. A nosotros nos han contado la historia de Europa y parte de América, pero Asia oriental está bastante olvidada en las enseñanzas elementales. Y es en estas donde en parte se forja nuestra cultura general, por ello sólo un sector de gente tiene conciencia de su historia. Si aquí sacasemos imaginería de los Jemeres, o de Hiro Hito, incluso de Mao, mucha gente no sabría ni quienes son, como para imaginarse qué hicieron o no. Y otros muchos tendrán una ligera idea de su historia, pero a grandes pinceladas, sin una conciencia de lo que significarán para los orientales actuales. Y lucirían sus rostros sin cuestionarse qué moralidad o qué historia llevan implícitos. Soy profesor extraescolar y mi curiosidad me lleva a preguntar a mis alumnos por sus progresos ordinarios. Os aseguro que muchos no saben ni quién es ¡¡¡Ghandi!!!
    ¿Tan difícil es de entender que si cambiamos el punto de observación muchos de esos pijitos asiáticos seguramente no tengan ni idea del alcance que para nosotros tiene la imagen de Hitler? Pero como siempre, en todos estos juicios de valor subyace algo que tenemos bien asimilado los occidentales tengamos la ideología que tengamos. Un etnocentrismo cegador que nos sigue haciendo pensar que somos la referencia para el resto del mundo y que la historia válida e importante es la nuestra.

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  10. Lo cierto es que hoy en día está sucediendo uno de los genocidios más atroces de la historia: millones de personas perseguidas, torturadas sistemáticamente por las fuerzas de seguridad, miles de personas inocentes retenidas en campos de trabajo donde son explotados hasta la muerte, cárceles donde prisioneros de conciencia aguardan que un occidental con compatiblidad encargue un órgano para ser asesinado en la mesa de operaciones....

    Hablo de China, bueno del partido comunista chino, que gobierna el país desde hace ya más de medio siglo y que en ese tiempo ha matado a más de 80 millones de personas. La revolución cultural, el gran salto adelante, el apoyo al Khmer Rouge en su masacre de millones de Camboyanos, la invasión del Tíbet, la masacre del pueblo tibetano y la más cruel, sistemática y atroz de todas la persecución al movimento espiritual Falun Gong o Falun Dafa.

    Aun así, todos nuestros líderes visitan China, hacen tratos con ellos, acuerdos económicos, los agasajan, y en España, además, cambian incluso las leyes, como la ley de Justicia Universal para que se pueda archivar dos causas abierta por genocidio en la Audiencia Nacional, una por el genocidio en Tíbet y otra por el genocidio contra Falun Gong.

    Aun así, si uno va al Corte Inglés, como me pasó a mi, y vas a comprarte una chaqueta, viene una amabilísima empleada a asesorarte y te dice: "Ah, esta es una bonita chaqueta, buena elección el cuello Mao es muy favorecedor." ¡Mao ha sido uno de los grandes genocidas de la historia de la humanidad!

    Desgraciadamente, en occidente y por intereses económicos, los líderes del mundo occidental pasan debajo de su foto cuando visitan China y entran en el juego de miro pero no veo...

    ¿De verdad esperamos que las asiáticos identifiquen como genocida a Hitler? ¿Porque las víctimas eran europeas? ¿Pero Mao o Jiang Zemin no? ¿A quién estamos acusando de ignorancia y falta de cultura histórica? ¿No nos están poniendo un espejo para decirnos que hay algo en este mundo que no va bien si estas cosas pasan?, ¿será esta una ocasión magnífica para que nos planteemos que hay valores que están por encima de los negocios, de esa falsa imagen heroica de conquistadores?

    El genocido nazi ocurrió hace 50 años, el de Falun Gong y el Tíbet estan ocurriendo mientras hablamos, sugiero que dejemos de criticar lo que hacen mal los demás y miremos cómo podemos nosotros mejorar la situación tan precaria de derechos humanos en el mundo.

    Les dejo algunos enlacen interesantes:

    http://www.david-kilgour.com/2011/WMA_Uruguay_101311_ES.pdf

    http://www.lagranepoca.com/25342-desbordante-actividad-internet-china-origen-cuerpos-plastinados

    Opino que estos ciudadanos asiáticos muy desinformados sobre Hitler y el nazismo, sin duda. Pero la pregunta es: estamos nosotros bien informados sobre los homólogos asiáticos de Hiltler o solo sabemos lo que quieren que sepamos?

    Reflexionemos....

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    1. Muchas gracias por tu comentario, lo ha dejado muy claro. Nosotros tampoco lo conocemos todo, y damos por sentado que el holocausto se conoce por igual en todas partes.

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    2. Espero que muchos de los que ya habían comentado antes que tú se puedan leer tu reflexión. Gracias por la misma.

      Por otra parte, me soprenderá eternamente que, a modo de contraargumento o crítica justiciera, se ponga al Ché a la altura de Hitler. Si eso no es ser ignorante, apaga y vámonos.

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  11. La verdad que estas cosas no gustan nada en unos Países democráticos-----!!!

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    Respuestas
    1. Es que esos países son democráticos sólo formalmente. No sólo es una diferencia entre primer y tercer mundo, o entre oriente y occidente, es que en un país como Japón no tienen ni idea de las implicaciones que tiene tener un parlamento y votar un presidente, aparte del hecho de que todos los dirigentes de los grandes partidos políticos son descendientes de otros que anteriormente ya habían sido políticos. Los países más "primermundistas" de esa zona son una especie de copia sin espíritu de la Prusia de Bismarck. No hay que engañarse (como sí hacen ellos).

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