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Es grotesco y ridículo que un museo disponga de unas medidas de seguridad en sus accesos dignas del Ministerio de Defensa”, asegura el director de la muestra de cine de viajes de Ocejón. Cansado de aguardar durante más de un cuarto de hora para acceder a sus instalaciones, Álvaro Pardo de Donlebún decidió adoptar la estrategia de las Femen y atravesó el arco de seguridad del museo geominero de Madrid en camiseta y boxers ante la mirada estupefacta del guarda que custodiaba los accesos.



Madrid | Diásporas / Público
Si yo fuera un villano malísimo me iría a atentar a El Corte Inglés. Hay mucha más gente y los accesos son libres. Lo que pasa aquí en el fondo es que, tal y como dice la poetisa Ajo, nos regalan miedo para vendernos seguridad”, asegura Pardo de Donlebún.

Los hechos protagonizados por el director de la muestra de Ocejón sucedieron un mediodía de domingo del pasado mes. Según cuenta su protagonista, “había una cola más que considerable aguardando para entrar al museo de geología y minas, y el acceso se demoraba durante más de un cuarto de hora porque entre la gente y las instalaciones han dispuesto un arco detector de metales y una cinta transportadora de rayos X”.

Ni estaba enfadado ni actué en caliente. De hecho, había sentido la misma perplejidad muchas veces en otros lugares y yo diría que esta vez, actué fría y calculadoramente. Mi pareja y unos amigos pasaron antes que yo. Entonces, me volví hacia el señor que había tras de mí y le pedí que se esperara. Me quedé con los calzoncillos y la camiseta mientras la gente ponía cara de sorpresa”, explica Pardo de Donlebún.


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Sí es verdad que hubo una señora que se encaró conmigo y me dijo que no tenía derecho a darle ese espectáculo a los niños, pero también hubo quien se acercó hasta mí para aplaudir mi acción”, precisa. “¿Que por qué lo hice? Porque estoy cansado de que nos vendan paranoia para hacer después negocio a costa del miedo que tratan de infundirnos. Que me expliquen, si no, de qué va todo ese asunto de los mercenarios que Estados Unidos tiene por el mundo. Hemos llegado incluso a plantearnos el reunir a un grupo más numeroso de gente en otro lugar y organizar una performance”, concluye el director del certamen de Ocejón, una pequeña muestra de cine de viajes que se organiza en la provincia de Guadalajara durante el mes de noviembre.

© Diásporas / Público 2015

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2 comentarios :

  1. Lo que es ridículo, en nuestros días, es que alguna "señora" diga que es escandaloso ver a un hombre en calzoncillos.Es lamentable que sigamos viendo "sexo" por todas partes. A principios del siglo XX, muchos lo veían incluso en el tobillo de una mujer....

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    1. Claaaro que si, después de ver las imagenes de como los islamistas destruyen obras de miles de años de antiguedad, poner medidas de seguridad en los museos segun este individuo es una tonteria, pues nada nada vamos a quitarla y cuando alguna celula islamista atente contra algun museo y, no digo que cause victimas mortales, destruya obras de incalculable valor. Pues le pediremos responsabilidades a este analfabeto, ah y si quiere protestar por los "mercenarios" de Estados Unidos, pues que se vaya a la embajada o incluso que viaje a ese país a hacerles saber su disconformidad. Lo que pasa es que a este le gusta el afán de protagonismo desde la seguridad de que no le partan la cara.

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